«Id a todo el mundo y proclamad el Evangelio», este es el mandato que da Jesús a los que le siguen. Un mandato de llevar Su salvación hasta los lugares más recónditos del planeta, pero también a los más cercanos, al lugar en el que Dios nos ha puesto y que muchas veces descuidamos. El mundo son también los lugares de nuestra vida: nuestra ciudad, nuestro trabajo, nuestra familia, nuestra patria, nuestra comunidad.

Esta colección nos anima a ser valientes y dar testimonio de la Verdad en todas partes; a ser responsables de la salvación de las personas de nuestro entorno y de nuestra nación.

Algunos dicen ser ciudadanos del mundo pero nuestra aspiración es ser ciudadanos del Cielo. ¿Dejas que Dios esté en todos los lugares que Él ha puesto en tu vida? ¡Cuéntanoslo en nuestras redes sociales!